LA ÚLTIMA FRONTERA GASTRONÓMICA

LA GASTRONOMÍA COMO MOTOR DE CUALQUIER AMBITO, YA SEA PARTICULAR O EMPRESARIAL.

Nuestro viaje se emprende en un momento en el que la cultura gastronómica protagoniza muchos de los momentos del día a día de la sociedad.

Durante los últimos años hemos vivido un cambio brutal en la manera de entender esta disciplina, que ha evolucionado y se ha desarrollado hasta parámetros inimaginables hace poco tiempo.

Los programas de cocina inundan todas las cadenas de televisión, con un formato de Reallity Show, que nada tiene que ver con la realidad de la cocina profesional. Pero a la audiencia le gusta ver cocinar y la presión que se genera alrededor de este hecho. Quizás el poco tiempo que tenemos actualmente para practicar este hobby, hace que la gente se conforme con ver a otros haciéndolo y de esta manera hacer volar su imaginación gastronómica. Porque es un hecho, hoy en día todo el mundo sabe de fútbol, coches y gastronomía!!!

Tanto la revolución gastronómica provocada por personajes tan importantes como Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak, Pedro Subijana…, y un ejército de jóvenes seguidores, de los cuales muchos de ellos, llegarían pronto a dar el salto a la fama, como la gran aportación de Karlos Arguiñano para entrar en los hogares de la mayoría de los españoles, hizo que hoy por hoy, las grandes figuras de los fogones sean de sobra conocidos y muchos de ellos grandes figuras mediáticas que se codean con modelos, hacen el lugar de presentadores y sustituyen a los showman de hace un par de décadas.

Todo esta realidad actual ha dado lugar a que se impriman cientos de libros sobre gastronomía, se multipliquen el número de Escuelas que enseñan esta disciplina e incluso que ya se haya convertido en carrera universitaria, hoy por hoy… ¿quién no conoce a alguien que sea o quiera ser cocinero?

Desde toda esta perspectiva nos preguntamos ¿dónde nos lleva esta evolución dentro de unos años y cuál sería su evolución lógica en un futuro casi inmediato?

Cocinar es un arte que nos hace desarrollar todos los sentidos y que no pone límites a la imaginación, es satisfactorio y gratificante para todas las edades, fortalece la autoestima y llega a su máximo exponente cuando el autor puede saborear su propia obra.

La novedad no será enseñar recetas, ya lo inundan todo y lo tenemos al alcance de la mano (vía Internet, apps, …), el futuro de la cocina es didáctico, sí, pero en una línea completamente ligada al estilo de vida.

Quizás las próximas terapias de grupo se hagan alrededor de una cocina y en todos los departamentos de RRHH, de innovación y de I+D+I veamos a alguien vestido de blanco. La última frontera gastronómica es el coaching y el desarrollo personal, la creación de talento y la integración de equipos de trabajo ligados con absolutamente todas las disciplinas.

La inmersión de la cultura culinaria en el mundo empresarial va sin lugar a dudas a rebasar el mero hecho de sentarnos a la mesa después de cerrar cualquier tipo de negocio, estará presente en el antes, en el durante y en el después.

Volverá, claro está, también hacia sus orígenes y veremos familias, juntas de nuevo, cocinando en su tiempo libre y asistiendo a cursos que fomenten sus conocimientos y sus relaciones personales.

Mimentos, 15 marzo, 2015